Sin esfuerzo. Son 20 minutos de pura dinamita en los que tus músculos lo dan todo, por lo que se suda y mucho. Si piensas que puedes ver la tele mientras la máquina hace todo por ti estás muy equivocada, tú también estás activa y haces ejercicio mientras el EMS está en funcionamiento. Lo normal es que al día siguiente tengas agujetas y te cueste hacer algún que otro movimiento, de hecho se recomienda hacer una sola sesión por semana por el gran esfuerzo al que se somete tu cuerpo.


Es una ganga. En muchos sitio la primera sesión es gratuita y luego puedes optar por bonos de varias sesiones, pero echando cuentas, cada entrenamiento puede rondar los 25/50€ aproximadamente.


Hace milagros. Rotundamente no. Si no cuidas tu alimentación y tus hábitos, no conseguirás nunca llegar a tus objetivos. Este entrenamiento debe ser un complemento, no un sustitutivo de la vida sana y el ejercicio, así que combínalo con tu deporte favorito y cuida lo que comes.

La electroestimulación está de moda
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