El médico japonés Yoshinori Nagumo recomienda comer sólo una vez. Es lo que propone en su nuevo libro Un día, una comida (Zenith), un método que cuenta con más de un millón de ejemplares vendidos en todo el mundo.

A sus 60 años, Nagumo defiende que ésta es la fórmula secreta para matenerse eternamente joven (y, a juzgar por su apariencia, podría decirse que sí). Cirujano en Tokio y Presidente de Honor de la Sociedad Internacional Antiaging, su experiencia personal le ha llevado a poner en práctica esta dieta desde hace más de 20 años. Eso sí, sus explicaciones y métodos tienen tantos defensores como detractores, muchos de ellos nutricionistas.

¿Por qué cree que comer sólo una vez al día es beneficioso para la salud?

– Cuando hemos comido o bebido demasiado, el estómago se resiente y tenemos acidez al día siguiente porque hemos dañado el intestino. Para remediarlo, lo ideal es dejarlo descansar y prescindir del desayuno.

Si comemos al mediodía, nos sentimos soñolientos y pesados, así que si tenemos que realizar algún trabajo importante, lo ideal es no comer. Es mejor reservarnos para una cena relajada y tranquila. Hay quien dice que con el estómago vacío no se tienen fuerzas, pero todos los animales luchan cuando tienen hambre. Si el hambre no generase más vitalidad, no podríamos sobrevivir.

Dice que su método tiene un efecto anti-aging. ¿Podría ser el elixir de la eterna juventud?

– Si no comemos por la mañana ni al mediodía, al llegar la noche nos suenan las tripas. La primera vez que suenan, segregamos la hormona de la longevidad, que rejuvenece la piel y las mucosas. La segunda vez se activa la sirtuina, el gen rejuvenecedor, que reactiva las células y los genes. Si nos suenan una tercera vez, el tejido adiposo (la grasa) sintetiza la adiponectina, una proteína que metaboliza la glucosa y tonifica las arterias.

¿Qué ingredientes necesitamos para una única comida completa?

– Nada más levantarnos, si tenemos la cara hinchada, recomiendo mascar chicle para producir saliva. Si seguimos sintiendo la boca seca, hay que beber líquidos. Puede que notemos el estómago vacío, pero en realidad no hay necesidad de comer. Si no podemos aguantar el hambre, lo ideal es comer frutos secos o queso.

Es por la noche, cuando tendremos más hambre, así que tendremos que cenar bien. Hay que escoger alimentos completos sin azúcares refinados. Por ejemplo, arroz integral, cereales integrales o fruta con piel. Hay que evitar las “grasas malas” (grasas trans y omega 6). Es mejor utilizar aceite de albahaca japonesa por ejemplo, o de linaza y evitar la sal y los condimentos industriales. También recomiendo escoger alimentos fermentados y fibra alimentaria (verduras y hortalizas).

Dice que es mejor comer en boles pequeños.

– Los alimentos principales mejor en platos pequeños y las ensaladas en platos grandes. De este modo, reducimos la cantidad de azúcares que ingerimos sin darnos cuenta.

Aconseja no tomar líquidos como el té o el café cuando uno está hambriento.

– El té, el café, el tabaco y el alcohol crean adicción. Si tratamos de mitigar la sensación de hambre mediante sustancias narcóticas de este tipo estaremos favoreciendo la adicción. Cuando el hambre sea insoportable, es preferible comer frutos secos o legumbres secas. Por supuesto, con piel.

También dice que algunas enfermedades como el cáncer o la diabetes llegan por comer demasiado.

– Mediante una buena alimentación, los nutrientes se absorben a través de la mucosa del tracto digestivo, pero al comer demasiado, podemos dañarla. Para arreglar ese daño, las células se dividen, y cuando llegan a su límite, entonces empiezan a reproducirse descontroladamente. Se trata del cáncer.

Pueden provocarlo los excesos, el tabaco y las enfermedades infecciosas. La tasa de tabaquismo y de enfermedades infecciosas denota una tendencia a la disminución, por lo que es urgente que revisemos nuestras costumbres alimentarias. Por otro lado, la causa de la diabetes son los azúcares refinados. Las ensaladas, la carne y el pescado no contienen azúcares refinados, por lo tanto, por mucha cantidad que comamos, no nos provocarán hiperglucemia. Por lo tanto, hay que evitar estos azúcares y vigilar la calidad de los ingredientes que consumimos.

¿Qué es peor: la sal o el azúcar?

– Los dos. El azúcar refinado es la mayor causa de infarto de miocardio debido a la obesidad; también es causa de diabetes, de hipertensión, de infarto cerebral y de cáncer. La sal y los condimentos químicos (como el glutamato monosódico) también pueden provocar hipertensión y aterosclerosis. Recomiendo prescindir de estas sustancias de golpe y cuanto antes: verán qué bien se encuentran al día siguiente.

Fuente de la entrevista

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El médico japonés que aconseja comer sólo una vez al día: Los animales luchan cuando tienen hambre
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