Cada día hay más suicidios en España y aunque no reflejen claramente la causa, muchos familiares directos hablan claro "la crisis, la falta de esperanza y oportunidades lo ha empujado a quitarse la vida" , " cuando nos dieron la hipoteca nos dieron más cantidad de lo que pedimos, no pusieron ninguna pega, cuando perdí mi trabajo y nos desahuciaron mi mujer no pudo soportar la idea de vernos en la calle con los niños...".

Más que suicidios son crímenes de Estado, un Estado que ampara criminales, salva bancos y condena familias a la más absoluta pobreza. Una crisis perfectamente orquestada para que los más ricos sean más ricos y los pobres se vean con la soga al cuello ¿Cómo haces que una persona se endeude hasta convertirse en tu esclavo? Pues haciéndole creer que todo es posible, brindándole más y más créditos, con un sistema hipotecario absolutamente ilegal ... solo es cuestión de tiempo, o se suicida o tienes un esclavo eterno. Además un esclavo que en algunos casos te va a seguir votando por aquello del Síndrome de Estocolmo.

La estadística de suicidios en España arroja un dato escalofriante: casi 11 casos al día. La cifra se ha incrementado durante la crisis, y en los medios de comunicación viene siendo habitual en los últimos años la aparición esporádica de casos relacionados directamente con procesos de deshucios

Habitualmente, todo empieza con la pérdida del trabajo y de la posibilidad de afrontar las deudas normales de la propia vida, desde las cuestiones más básicas hasta las deudas financieras. Incluso a simple vista, se entiende que un desahucio no es simplemente la culminación del proceso legal y administrativo por el que se desposee a una persona de su vivienda, sino también la entrada a un mundo lleno de dificultades sociales y emocionales, por el que las personas transitan a veces sin recursos suficientes para superarlas. Por la manera en que se ejecutan los desahucios y por los estragos que estos causan en la sociedad (siendo el más extremo de ellos este significativo incremento de los suicidios), todo indica que las autoridades y las instituciones no parecen ser plenamente conscientes de las profundas implicaciones psicosociales de este fenómeno o que, al menos, no han desarrollado la sensibilidad suficiente.

Comparte esta opinión Luis Chamarro, coordinador de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) en Madrid, una de las asociaciones que más visibilidad ha ganado en España, y no por casualidad: su trabajo ha logrado paralizar más de 2.000 desahucios y ya han realojado a unas 2.500 personas, además de intervenir con éxito en la legislación para favorecer y defender de abusos a las familias con problemas hipotecarios.

"En la PAH trabajamos con el concepto de 'desahucio vital'" explica Chamarro, en alusión al fuerte impacto que tienen en la vida estos crueles procesos legales, que llegan a afectar seriamente a la salud de las personas: "Habitualmente, todo empieza con la pérdida del trabajo y de la posibilidad de afrontar las deudas normales de la propia vida, desde las cuestiones más básicas hasta las deudas financieras".

Esa situación de indefensión no tarda en generar problemas: Chamarro señala que "el 100 % de las familias afectadas por un proceso de desahucio sufren problemas de salud. Principalmente afectación psicológica, pero también múltiples problemas de salud física, de los que el 50 % son padecimientos de carácter grave. Hay un problema de ansiedad continuo, con todos sus derivados: insomnio y alteraciones de la conducta alimentaria (agravados por el hecho de que a veces ni siquiera se tiene dinero para llevar una dieta medianamente equilibrada). Y, por otra parte, suelen agravarse los problemas que ya tenga la persona previamente: afecciones cardiacas, coronarias… esos casos son muy numerosos: el número de fallecimientos por infarto es significativamente alto".

En cuanto al problema de los suicidios, explica que "la mayor parte de la gente no pide ayuda, no sabe defenderse. De ahí se deriva el incremento de los suicidios. En la cifra oficial, de casi 11 suicidios diarios, no se explican las causas.

No importan las causas de los suicidios, no importan las personas, en este país se premia la corrupción, se vota a los presuntos criminales y lo más importante es la Roja.

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Andrés González Manzano, de 53 años, reacciona ante su desalojo en Madrid, España, el 3 de marzo de 2014.Susana Vera Reuters

Andrés González Manzano, de 53 años, reacciona ante su desalojo en Madrid, España, el 3 de marzo de 2014.Susana Vera Reuters

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