El recibo de la luz que pagamos a las compañías suministradoras ha pasado de 66,33 euros al mes en 2014 a 74,73 euros, una diferencia de 8,40 euros lo que supone una subida interanual del 12,7% del precio que paga el ciudadano por la energía en España.

Ahorra un dineral en tu factura de la luz con estos consejos.

El recibo de la luz supone al consumidor español un 20% del gasto total mensual teniendo el consumidor que hacer frente a unos costes cada vez más elevados de luz a pesar de haber cambiado los hábitos de consumo eléctrico y utilizar electrodomésticos y bombillas cada vez más ahorradores de energía.

Pero con algunos pequeños cambios que podemos hacer, el precio de la factura del consumo eléctrico puede bajar dando un respiro a nuestro bolsillo.

 

Revisa a fondo tu hogar aíslalo.

Puede parecer una contradicción cuando estamos hablando de ahorrar que recomendemos contratar a un experto para que analice nuestra casa, pero si no nos vemos capacitados o carecemos de los conocimientos necesarios, este gasto se puede traducir en un gran ahorro cada mes. Además será un coste muy pequeño pues no tardará más de un par de horas en hacer todas las comprobaciones y darnos un informe.

Hay que revisar a fondo cada rincón, cada hueco, puerta o ventana e incluso alrededor de los conductos de ventilación o estractores para que no haya ninguna fuga o entrada de aire y cerrarlos con aislanten en ferreterias, grandes superficies o en Amazon encontrarás burletes aislantes para puertas y ventanas, espumas o masilla aislantes para huecos en la construcción que por muy poco dinero nos ayudarán a ahorrar mucho mes a mes.

 

Cambia todas tus bombillas.

Las bombillas y lámparas tipo led son mucho más caras que las bombillas incandescentes o hálogenas tradicionales, pero las amortizarás gracias a una vida útil muchísimo mayor y un consumo 10 veces menor.

Viste tu casa.

Tanto el frío como el calor se trasmiten a través de las ventanas y del suelo. Si durante el invierno pones cortinas en todas las ventanas de tu casa y además colocas alfombras puedes conseguir ahorrar hasta un 25% en calefacción pues tanto las cortinas como las alfombras eliminan puntos fríos. Además, en verano, echar las cortinas y bajar las persianas durante el día, te ayudará a tener tu hogar aislado de la luz directa del sol lo que te supondrá un ahorro importante en aire acondicionado al estar tu casa más fresquita.

 

Desenchufa todo lo que no sea imprescindible.

Apaga del todo todos los aparatos eléctricos cuando no los estés usando y no los dejes en modo "stad by" por poco que parezca, es un gasto sin sentido, en el mercado encontrarás regletas con interruptor de corte en las que puedes conectar la televisión, equipos de sonido, ordenadores..., etc. Desconectalos totalmente cuando no los estés utilizando. En tu portatil u ordenador, utiliza el modo "supensión" para que ellos solos se apaguen cuando estés un rato sin utilizarlos.

 

Date duchas cortas.

El agua caliente nos relaja y mucho y nos encantaría estar muchísimo rato debajo pero estar mucho rato bajo la ducha con agua caliente supondrá un gasto disparatado tanto en electricidad como en agua. Además, tener contratada la tarifa de discriminacion horaria y un calentador eléctrico con un temporizador que solo lo conecte durante la franja más barata nos puede suponer un ahorro de cientos de euros al año.

 

No vayas dejando luces encendidas.

No dejes encendidas las luces que no sean necesarias. Revisa tu casa y asegurate de no dejar luces innecesarias encendidas, acostumbrate a apagar la luz siempre que salgas de una habitación, es un pequeño gesto que supone un 20% de ahorro.

 

Lava con agua fría y centrifuga la ropa al máximo de revoluciones.

Los detergentes modernos son muy efectivos contra las manchas y la suciedad incluso en agua fría y además tu ropa durará más tiempo y cuidarás sus colores si no utilizas agua caliente o lo haces solo cuando las manchas son muy rebeldes.

El centrifugado es el sistema de escurrido que emplea tu lavadora, a mayor número de revoluciones, más escurrida/seca sale con lo que ahorrarás en el tiempo necesario de secado ya sea en la secadora o al aire libre.

 

Baja la temperatura del calentador de agua.

Los fabricantes de calentadores suelen establecer la temperatura media del agua en unos 60 grados, esta temperatura es suficiente para quemarte y tendrás que combinarla con agua fría para que no sea así. Además el agua muy caliente crea muchos más depósitos de cal lo que no es bueno para electrodomésticos como lavavajillas, calentadores eléctricos y tuberias. Si bajas la temperatura a unos 40 grados notarás un ahorro importante de energía.

 

No calientes ni enfríes la casa cuando no estés.

Es maravilloso llegar a casa y encontrarla a la temperatura ideal, pero para esto no es necesario tener la calefacción o el aire acondicionado puesto todo el día aunque no estemos en casa. Lo recomendado, es programar los aparatos de caleffacción o acondicionadores de aire para que empiecen a trabajar unos 20 minutos antes de que lleguemos a casa, de este modo encontraremos nuestro hogar a la temperatura ideal sin necesidad de tener los aparatos funcionando y gastando durante horas.

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