Desde pequeña he sentido que cada día es una oportunidad maravillosa y que la vida merece la pena al ser compartida, al dar, al recibir, al escuchar ... Lo que hacemos por los demás lo hacemos por nosotros, y el servicio, el amor, la generosidad, son los que hacen que una vida sea plena.

 

El día que no bendigo el amor que me rodea y no lo comparto, es un día desperdiciado.¡Aprovechemos la vida!

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