" Conócete a ti mismo" , la gran lección repetida por los filósofos durante siglos .

Hace más de 2500 años en la antigua Grecia, los habitantes tenían por costumbre acudir a los templos para encontrar solución a los asuntos que les preocupaban y para consultar su porvenir . Uno de los centros con más prestigio fue el Oráculo de Delfos, consagrado al dios Apolo.

En su gran recinto los siete sabios de Grecia, con su inestimable inteligencia y su probada capacidad práctica a la hora de resolver conflictos y encontrar las soluciones perfectas, mandaron escribir una frase infinidad de veces repetida por sabios y filósofos : "Conócete a ti mismo".

Todo aquel que acudía a consultar el oráculo recibía antes de entrar la sabia frase que se basaba en las siguientes premisas :

  • Si no te conoces realmente no puedes cumplir tus más profundos deseos.
  • No puedes conducir tu vida de la manera que más te beneficie, para eso, es necesario conocerse.
  • No puedes descubrir por qué las cosas no salen como planeas, y no llevas la vida que deseas.

Nuestro mundo interior es nuestro conjunto de pensamientos, intuiciones, emociones, y hasta las contradicciones que nos cuesta asumir. Todo el conjunto nos guía para encontrar el equilibrio, la felicidad y la armonía .

Cuanto más rica es nuestra vida interior mayor es la sensación de paz , tranquilidad y armonía .

No tener una gran vida interior, no conocernos, nos conduce inexorablemente a :

  • Sentir desasosiego.
  • Vivir con ansiedad.
  • No disponer de las herramientas necesarias para controlar el estrés.
  • Enfermedades emocionales , que pasan factura a cuerpo .

Para aceptarse hay que conocerse, es el primer paso para la conquista de la autoestima .

Nuestra sanación empieza por conocernos a nosotros mismos tal como somos, es el primer escalón, la primera pincelada de nuestro mejor cuadro .

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