Diego Cañamero firma ante notario su 'renuncia' al aforamiento

"El hecho de ser diputado no puede suponer tener una categoría superior a la del pueblo", afirma el parlamentario de Unidos Podemos por Jaén al realizar este gesto simbólico.

Soy andaluz y jornalero. Con ocho años de edad comencé a trabajar. No pude ir a la escuela. Con 16 años me tuve que hacer cargo de mi familia (7 hermanos) al fallecer mi padre. Mi conciencia social y política no viene de la lectura de libros sino de mis propias vivencias. Desde joven entendí que la unidad suma y por eso muchos jóvenes nos unimos para crear el SOC en 1976 que luego derivó en el SAT en 2007. He representado a esos dos sindicatos en multitud de luchas por los derechos laborales y sociales y nuestra experiencia colectiva nos enseñó que también era necesario disputar la hegemonía política. Por eso creamos la CUT. Nos presentamos a las elecciones municipales y algunos tuvimos el honor de representar a nuestros vecinos y vecinas desde la Alcaldía de nuestros municipios (10 años fui alcalde de el Coronil dimitiendo con mayoría absoluta). Entiendo la política como un ejercicio de dignidad al servicio del pueblo. No se puede representar al pueblo si no sufres su dolor y no sientes su alegría. Y eso sólo es posible cuando renuncias a privilegios que te separan de la gente. Los primeros en la lucha, los últimos en el beneficio. Sólo desde el ejemplo y la coherencia podemos aspirar a construir un mundo nuevo para darle voz a los que nunca la tuvieron.

La firma de Cañamero constituye un gesto simbólico, ya que ningún diputado puede renunciar a su aforamiento, porque no puede escoger qué tribunal ha de juzgarle: cada persona es juzgada por el órgano que determine la ley, que es un principio básico del Estado de Derecho.

Los parlamentarios como Cañamero son juzgados por el Tribunal Supremo, porque así lo establece la Constitución Española para preservar la inviolabilidad de las Cortes Generales.

Por lo tanto, si se quisiera suprimir el aforamiento, las Cortes tendría que cambiar la Constitución, cuyo artículo 71 proclama que los diputados y senadores gozarán deinviolabilidad por las opiniones manifestadas en el ejercicio de sus funciones; gozarán deinmunidad y sólo podrán ser detenidos en caso de flagrante delito; no podrán ser inculpados ni procesados sin la previa autorización de su Cámara, y serán juzgados por el Tribunal Supremo.

loading...
Soy andaluz y jornalero,y con ocho años de edad comencé a trabajar
Regresar al inicio