4 consejos budistas para la jartura emocional
11 jul. 2016Cuando me comentas sonrío :)
“Para disfrutar una buena salud, para traer la verdadera
felicidad a una familia, para traer la paz a todo el mundo,
primero uno debe disciplinarse y controlarse a sí mismo. Si un
hombre puede controlar su mente, puede encontrar el camino
hacia la iluminación y la virtud vendrá naturalmente hacia él”.
Buda
1. Cree en tu intuición
Debes dejar de hacer a un lado esa voz interior que te grita que algo es lo correcto o no, y no para que dejes de equivocarte, sino porque se trata de una manera casi inconsciente de elegir lo mejor para ti, guiándote por lo que el amor, más que la razón, te sugiere para atraer la felicidad que estás buscando.
2. Permítete pedir ayuda
La vulnerabilidad es una de las emociones más desgastantes para el ser humano y es la misma que nos demanda conectarnos con otros de todas las maneras posibles para sentirnos aliviados, ya que nuestro cansancio emocional comenzará por aminorarse, como si se repartiera entre todos los que nos hacen saber que no estamos solos.
3. Sé paciente
De manera global esta capacidad de esperar por y para algo se ha perdido intensamente entre nosotros, confundiendo la impaciencia con la ambición o el deseo, los cuales no son para nada motivaciones negativas, pero cuando no sabemos balancearlas nos invade una frustración que termina por agotar todas nuestras emociones.
Así que todos deberíamos reordenar nuestras prioridades para entender que algunas pueden ser inmediatas, pero otras tienen que esperar más y eso no nos convierte en personas mediocres ni mucho menos.
4. Aprende a rendirte
Reconocer y aceptar que no todo está bien o que no es posible tener el control de absolutamente todo es la mejor y más inteligente estrategia para hacerle frente a alguna problemática;es una salvación para una mente que trabaja 24/7.
Aunque no lo creas, dejarle al destino, a la vida, a Dios o en lo que quieras creer para depositar tu confianza, es un alivio inigualable, pues desde ese momento dejarás a tu mente, cuerpo y alma fluir como río para dejar de pelear contra la realidad y comenzar a entregarte a la perfección del universo.

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