Los juguetes que contienen plomo son un peligro para la salud de niños y adultos.

Cuando vamos a comprar algún juguete para niños siempre confiamos en que este contará con las mejores garantías de calidad y seguridad y que cumplirá con todas las normas exigidas en primer lugar por el propio fabricante y después por las autoridades competentes con el fin de proteger nuestra salud y sobre todo la de los más pequeños de la casa, pero desgraciadamente no son raros los casos de fabricantes con pocos escrúpulos o importadores de artículos fabricados en países con una legislación muy laxa o directamente inexistente en materia de protección al consumidor.

 

 

A día de hoy existen en el mercado un gran número de juguetes de baja calidad que contienen plomo, ya sea en su estructura interna o en la pintura que lo recubre, el plomo es un producto muy tóxico que entraña graves peligros para la salud de los más pequeños de la casa e incluso de los mayores.

El peligro de los juguetes con plomo

Lo último que pensamos al comprar un juguete es que este pueda contener un peligro potencial para la salud, pero sin duda deberíamos prestar una especial atención a la hora de elegir estos artículos pues van dirigidos y van a estar en contacto muy directo con los más pequeños e indefensos de la casa.

 

Lo primero que debemos revisar, es de que materiales están compuestos puesto que existen diferentes materiales que pueden contener plomo y llegar a ser altamente peligrosos. Es necesario que nos fijemos muy bien en las cajas de los juguetes, porque en ellas hay advertencias e indicaciones de seguridad. Si no las encontramos o al leer apreciamos que han sido traducidas automáticamente, lo más recomendable es desconfiar y buscar otro artículo que si traiga tanto las instrucciones de uso como los materiales de fabricación. También debemos fijarnos en la marca “CE” de los juguetes. Esta marca es obligatoria en cualquier juguete que se venda dentro de la Unión Europea y nos indica que es un juguete analizado por expertos que ha superado todas las pruebas de seguridad exigidas en cualquier país europeo.

 

Los juguetes que contienen plomo pueden resultar muy nocivos para los niños más pequeños ya que estos podrían chuparlos o masticarlos (algo natural en los peques) y sufrir una intoxicación. El plomo no puede verse y no huele pero si que afectará negativamente a la salud de los niños, que simplemente con tocarlos ya podrán infectarse.

En la actualidad, la mayoría de juguetes que podemos encontrar en el mercado, ya sean fabricados dentro de la Unión Europea como los más baratos importados de otros países, cuentan con las mayores garantías de seguridad y salud. Pero no es raro encontrar en casa algunos juguetes antiguos construidos con plomo o pintados con pinturas que lo contienen.

 

Para evitar cualquier posible intoxicación si hay sospechas de que cualquier juguete pudiera contener sustancias peligrosas, lo mejor que podemos hacer es retirar inmediatamente el juguete al niño para evitar riesgos.

 

Si sospechas que ya se haya producido la intoxicación deberás acudir al pediatra cuanto antes para que te explique los pasos a seguir.

Entre los principales síntomas que pueden indicar que un niño o adulto se ha intoxicado con plomo están los problemas de atención o de comportamiento, las bajadas en el rendimiento escolar de los niños, diferentes problemas renales e incluso una ralentización en el crecimiento. Entre los síntomas más repetidos en las intoxicaciones por plomo también cabe reseñar los dolores de abdomen y el estreñimiento, la anemia, el insomnio, muchos y muy fuertes dolores de cabeza, la irritabilidad y una reducción drástica en la sensibilidad.

 

Estas intoxicaciones no suelen producirse de forma directa sino después del contacto prologando durante mucho tiempo con este tipo de sustancias, ya que el plomo se va acumulando en el cuerpo debilitando la salud de las personas afectadas. Normalmente, si se sospecha que la exposición al juguete con plomo ha supuesto un perjuicio para la salud del niño se realizará un análisis de sangre para decidir cómo proceder en cada caso.

 

Asimismo, para saber si un juguete contiene plomo de verdad habría que llevarlo a un laboratorio para que lo analizasen. El plomo es peligroso para niños y adultos. Realmente se trata de un verdadero veneno y si la exposición a dicha sustancia es fuerte y no se trata como es debido el plomo permanecerá en la sangre de la persona afectada pudiendo suponer un verdadero deterioro de su salud.

 

Antiguamente podía encontrarse plomo en la gasolina y en la pintura de las casas con lo que cualquiera que viviese en casas antiguas era muy posible que estuvieran afectados por intoxicaciones con plomo. Aunque actualmente esta sustancia ya no se encuentra en este tipo de compuestos sí continúa formando parte de la composición de algunos juguetes con lo que la prevención será clave para evitar cualquier intoxicación.

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