“Los guisos tradicionales también pueden ser muy saludables. Mi madre me enseñó a hacer esta receta hace muchos años. Fue de las primeras que formaron parte de mi recetario cuando me independicé y sigo haciéndola muchos años después porque está realmente buena. Lleva poco trabajo, y para lo sencillo que es, de verdad que no podría estar más rico. De mi abuela a mi madre, de ella a mí, y ahora a todos vosotros. Disfrutadlo con vuestras familias”.

Ingredientes

1 pollo 1 cebolla 3 dientes de ajo 125 ml de vino blanco 125 ml de agua Aceite de oliva virgen Un manojo de perejil fresco Sal

Pedimos en la carnicería que nos troceen un pollo entero como para hacer al ajillo. Limpiamos los trozos de pollo, retirando toda la grasa visible y los salamos ligeramente. En una sartén con aceite de oliva, freímos los trozos de pollo, dándoles la vuelta para que se vayan haciendo por todos los lados. A medida que vayan estando bien dorados, los sacamos y los vamos echando en la olla exprés. En la misma sartén, retirando la mayoría del aceite porque solo necesitamos un par de cucharadas, freímos la cebolla picada muy fina. Mientras se pocha, hacemos un majado en un mortero con los dientes de ajo, el perejil y un poco de sal. Agregamos el vino blanco y removemos. Cuando la cebolla esté dorada, vertemos en la sartén el majado, removemos y echamos todo en la olla exprés sobre el pollo. Agregamos el agua y mezclamos. Cerramos y cocina- mos durante unos 25 minutos, en función de la olla.

Para comer: Para completar la comida, y ya que estamos hablando de recetas tradicionales, preparad una rica crema de patata en invierno o un salmorejo en verano como primer plato (tenéis ambas recetas en www.isasaweis.com), y unas verduras salteadas o una ensalada para servir con el pollo.

Para cenar: Por la noche, una crema caliente pero más ligera. De calabaza, calabacín o champiñones, que incorporan la fibra y las vitaminas necesarias para completar la comida. Acompañad con una rebanada de pan integral de cereales.

Idea: Cocinad un pollo grande de modo que sobre. Al día siguiente haced un sofrito de pimientos y zanahoria, agregad el pollo, un puñado de guisantes, un vaso de arroz y dos vasos de agua, y coced hasta que se evapore el agua y el arroz esté en su punto. Tendréis un riquísimo y completo plato de arroz con pollo. Sugerencia: Si preferís, podéis guisar el pollo en una cazuela tradicional. En este caso, cocinadlo durante 1 hora y 30 minutos o hasta que la carne esté tierna.

Pollo guisado de mamá por Isasaweis
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