Un uso excesivo y sin control de las redes sociales y la exposición a algunos contenidos maliciosos pueden traer efectos nocivos a la salud mental de los adolescentes.

Según Russell Viner, uno de los autores del estudio “los resultados que se han obtenido sugieren que las redes sociales en sí mismas no son las causantes del daño, pero el uso demasiado frecuente puede interrumpir las actividades que normalmente actúan positivamente en nuestra salud mental, como por ejemplo dormir y hacer ejercicios físicos frecuentes, al tiempo que aumenta la exposición de los jóvenes a contenido nocivo, particularmente la experiencia negativa de ciberacoso”. Viner trabaja en el Instituto de Salud Infantil UCL Great Ormond Street.

El uso excesivo de las redes sociales y la exposición a algunos contenidos maliciosos pueden traer efectos nocivos a la salud mental de los adolescentes.

 

El uso excesivo de las redes sociales empeora la calidad del sueño y el ejercicio de los adolescentes y expone sobre todo a las niñas al acoso cibernético, eso conduce a un menor bienestar y crea problemas con la salud mental. Bob Patton, profesor de psicología clínica en la Universidad de Surrey, dijo que esto significa que las estrategias de abordaje que se centran en reducir el uso de las redes sociales como una herramienta para mejorar el bienestar o la salud mental podrían no ayudar.

 

Debemos elaborar estrategias que ayuden a incrementar la resistencia al ciberacoso y promocionar una mejor conducta de sueño, esto junto con la realización de ejercicio físico de modo habitual, podría minimizar los perjuicios físicos y psicológicos, dijo Patton en un comunicado.

La diferencia entre niños y niñas…

 

El estudio se realizó entrevistando a adolescentes una vez al año entre 2013 y 2015. Estos informaron de la frecuencia con la que comprobaron o utilizaron redes sociales como Facebook, Instagram, WhatsApp, Twitter y Snapchat. Más de tres veces al día se consideró “muy frecuente”.

 

En 2014 y 2015, los investigadores preguntaron sobre la angustia psicológica de los adolescentes y su bienestar personal, cosas como la satisfacción con la vida, la felicidad y la ansiedad. Los investigadores descubrieron que, en ambos sexos, el uso muy frecuente de las redes sociales se asociaba con una mayor angustia psicológica. El efecto fue especialmente claro entre las niñas: cuanto más a menudo revisaban las redes sociales, mayor era su angustia psicológica.

 

Pero casi el 60% del impacto sobre la angustia psicológica en las niñas podría explicarse por la baja calidad del sueño y una mayor exposición al acoso cibernético, con una menor actividad física que juega un papel menor. Para los niños, esos factores explicaron solo el 12% de los efectos del uso muy frecuente de las redes sociales sobre la angustia psicológica.

Las redes sociales por sí solas no son quienes representan el peligro, este viene con el uso que hacemos de ellas.

Arrojando luz sobre cómo ayudar a los adolescentes…

 

Las redes sociales se han relacionado con problemas de salud mental. El mes pasado, una investigación realizada en Canadá mostró que los niveles más altos de uso de las redes sociales estaban relacionados con un aumento de los síntomas depresivos en los adolescentes. Con este estudio, el problema se pone en un mejor contexto. No son necesariamente las redes sociales las que causan estos problemas, es más probable el contenido al que están expuestos los jóvenes y el obstáculo que suponen para un sueño saludable y la realización de ejercicio físico.

 

Es una distinción importante, dice Ann DeSmet, profesora de la Universidad de Gante en Bélgica que no participó en la investigación. “Si se puede atenuar el desplazamiento de estilos de vida saludables y el ciberacoso, los efectos positivos del uso de las redes sociales, como el fomento de las interacciones sociales, se pueden respaldar más”, dijo en un comunicado.

 

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