En España no se premia la buena educación, la ética, los valores, o el mérito personal. En España se premia la mediocridad, el hijoputismo, los gritos, la mala educación, los modales barriobajeros, los malos tratos y todo lo mezquino.

Una vez queda demostrado con el concurso de Supervivientes 2018 que este no es país de talento. Ha ganado Sofía Suescun, a la que se venía anunciando como ganadora desde el inicio del concurso.Una concursante que se ha caracterizado por maltratar a su ex novio Hugo llamándole "muerto de hambre", invitándole a colgarse de un árbol, entre otras lindezas. ¿Qué habría pasado si es al revés? Si llega a ser Hugo el que la acosa de esa manera estaría expulsado y detenido, acusado de maltrato físico y psicológico, como mínimo.

La ganadora de Supervivientes 2018 ha ganado por:

- Gritar mucho.

-Insultar mucho.

-Maltratar sistemáticamente a su ex pareja. 

-Zorrear y mentir sistemáticamente, para después ir de víctima, se ve que las falsas víctimas venden.

-Carecer de empatía. 

-Carecer de gratitud: desde el el primer día comió gracias a Logan y en ningún momento le dio las gracias ni se sospecha que lo haga nunca. 

-Hacer de la maldad su bandera. 

-Mentir en reiteradas ocasiones, llegando a acusar a su ex de robarle el móvil para apropiarse de unos mensajes privados. 

Por estas y otras muchas razones, sospechamos que en España, se premia la hijaputez extrema. El talento no tiene cabida en este país.

En España se premia el hijoputismo y la mala educación
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