En principio, solo se requiere un período de cotización para cobrar una pensión cuando la incapacidad permanente es a causa de una enfermedad común.

En caso de que la incapacidad permanente sea a causa de un accidente de trabajo, enfermedad profesional o accidente no laboral, no se exige ninguna cotización anterior para acceder a la pensión de Incapacidad Permanente, aunque esta será muy baja. Lo mismo que ocurre para acceder a la incapacidad temporal o a las prestaciones por muerte y supervivencia.

Para poder acceder a una pensión por incapacidad permanente hay que cumplir los siguientes requisitos:

 

-Estar afiliado y de alta o en situación asimilada al alta en el momento del dictamen del Equipo de Valoración de Incapacidades de la calificación de la incapacidad permanente.

 

-No tener la edad legal establecida para acceder a la jubilación, siempre y cuando se cumplan los requisitos para su acceso en el momento del hecho causante. Si no se cumplen, se cobrará la pensión de Incapacidad Permanente hasta que se cumplan los requisitos para acceder a la pensión de jubilación.

 

-Si la incapacidad permanente es debida a una enfermedad común, además de la afiliación y el alta, se exige un período mínimo de cotización, que depende directamente de la edad del solicitante.

Menores de 31 años

-Se exige menos período de cotización, ya que se entiende que debido a la edad podrán acreditar poco tiempo cotizado.

 

-Si se trata de un trabajador menor de 31 años debe tener cotizado al menos un tercio del tiempo trascurrido entre la fecha en que cumplió 16 años y la del hecho causante.

Mayores de 31 años

Si se trata de un trabajador mayor de 31 años se exige que haya cotizado al menos durante una cuarta parte del tiempo trascurrido entre la fecha en que cumplió 20 años y la del hecho causante de la incapacidad.

 

En este último caso, con independencia de esta edad, deberá acreditar siempre un mínimo de cotización de 5 años. De esta forma, el trabajador mayor de 31 años nunca podrá acceder al derecho con menos de 5 años de cotización.

 

Asimismo, de forma acumulativa, deberá acreditar que un quinto de este período (entre los 20 años y el momento que se causa la invalidez) se ha cotizado en los 10 últimos años inmediatamente anteriores al hecho causante (o de la fecha en la que se terminó la obligación de cotizar, cuando se acceda desde una situación asimilada al alta).

Se aplica una excepción a las condiciones de cotización mínima exigida, cuando la invalidez permanente es parcial, aunque solo se exige cotización en el supuesto de que su origen sea una enfermedad común.

 

En este caso se requiere una cotización de 1.800 días dentro de los 10 años anteriores a la finalización de la incapacidad temporal de la que derive la incapacidad permanente.

 

En el supuesto de que se acceda a una incapacidad permanente absoluta o gran invalidez desde la situación de no alta por enfermedad común o accidente no laboral, se requerirán 15 años de cotización, de los cuales 3 deberán haberse realizado en los últimos 10 anteriores al hecho causante.

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