Los cada vez más habituales y preocupantes retrasos de la Seguridad Social por los recortes, la falta de presupuesto y las tremendas listas de espera hacen que contratar un seguro privado sea una opción cada vez más a tener en cuenta.

Las compañías de seguros de salud hacen continuamente ofertas para contratar alguno de sus seguros. Estos descuentos están principalmente enfocados a captar nuevos clientes. Incluso en el caso de que ya se tenga contratado un seguro de salud con otra compañía mejorarán aún más su oferta para conseguir que nos cambiemos. Si este es el caso, antes de dar el paso hay que tener en cuenta la Ley del Seguro pues esta nos obliga a notificar a nuestra compañía con al menos un mes de antelación nuestra intención de dar por terminada nuestra relación con ellos en cuanto venza el seguro contratado.

Es muy recomendable hacerlo por un medio que deje constancia, la respuesta a un correo electrónico de la compañía dándose por enterados es más que suficiente, si no, el burofax es el medio más utilizado para dejar constancia. Además es importante dejar claro en el escrito que hagamos a la compañía que nuestra relación con ellos finaliza el día de vencimiento de la póliza, en caso de necesitar recurrir al seguro después de haberles comunicado que nos vamos pueden  decidir que la baja de la póliza se produjo en la fecha de la comunicación para no pagar.

Lo anterior vale para cualquier seguro que tengamos ya sea de coche, moto, etc., y es algo que debemos tener muy en cuenta antes de firmar nada con otra compañía pues nos pueden obligar a  pagar un año más de seguro aunque hayamos contratado otro.

Las compañías de seguros de salud tienen cada vez más clientes potenciales, personas que quieren evitar horas y horas en salas de espera o estar meses esperando unas pruebas y la competencia entre las aseguradoras está aumentando y luchan entre ellas por conseguir clientes con todas las armas a su disposición, sobre todo con el precio aunque tratándose de salud el precio no lo es todo y antes de contratar un seguro médico debemos tener en cuenta algunas cuestiones.

1- COBERTURAS
En primer lugar debemos analizar detenidamente qué servicios médicos nos ofrece la compañía elegida, sobre todo en los servicios más utilizados como son medicina general, pediatría, ginecología, traumatología, oftalmología y odontología que son las especialidades más necesarias para las familias.

Además debemos tener en cuenta si este seguro cubre nuestras necesidades particulares, las que dependen solo de nuestra salud, como pueden ser la enfermería en el propio domicilio, los traslados en ambulancia o si es el caso, los servicios de ortopedia, podología, reproducción asistida, psicología o la cobertura dental.

Al mismo tiempo que analizamos las coberturas también debemos estudiar las exclusiones, por ejemplo muchas compañías no cubren el tratamiento del VIH o los trasplantes, cosas que puede que hoy no necesitemos y que hasta ahora cubre la Seguridad Social, pero en cuestiones de salud siempre hay que mirar hacía el futuro. Si una póliza es más cara porque cubre la asistencia en el extranjero y nosotros no viajamos nunca, no tendría sentido elegirla.

2- PERÍODO DE CARENCIA
Todas las compañías nos atenderán en caso de urgencia, pero nos impondrán un periodo de carencia o espera para coberturas de embarazo y parto, intervenciones quirúrgicas, prótesis, trasplantes, reproducción asistida, etc.

A veces el motivo que nos empuja a contratar un seguro es la necesidad de hacernos algún tratamiento pero puede que eso no sea posible hasta que pasen unos meses o incluso debamos llevar en la compañía un año o más. Las aseguradoras establecen periodos de carencia para evitar la picaresca de quienes se dan de alta solo para ser atendidos por un problema puntual de salud. Aunque hay algunas compañías que no aplican periodos de carencia si venimos directamente de otra aseguradora y aportando la documentación que lo demuestre.

3- CUADRO MÉDICO
Si la póliza es de cuadro médico —o sea, si solo nos permite acceder a los médicos que tengan concierto con la compañía—, nos interesa comprobar que hay suficientes especialistas donde elegir y que estos son de reconocido prestigio. Todas las compañías suelen tener su cuadro médico a la vista, de manera que es posible saber de antemano con qué profesionales trabajan. Algunas presumen de trabajar con más de 40.000 médicos. Cuantos más tengan, mejor, así podremos elegir, y si uno nos nos gusta, cambiarnos a otro.

Aunque también puede que nuestro pediatra favorito o nuestro ginecólogo de confianza estén en una aseguradora distinta o incluso no trabajen con aseguradoras, en ese caso debe venir especificado en la póliza que reembolsan al menos un porcentaje del precio de las consultas o tratamientos fuera de su cuadro médico.

En los seguros de reembolso, el usuario puede elegir cualquier médico de cualquier hospital o consulta privada, pagar las consultas o tratamientos y después solicitar a la compañía que le abone el dinero. Según la póliza contratada la aseguradora devolverá todo o un porcentaje.

4- HOSPITALES Y CLÍNICAS
Algunas compañías tienen concierto con muchísimos hospitales y clínicas. Es importante que sean centros de prestigio, hospitales de referencia en tratamientos como el cáncer o en problemas cardiovasculares, estos problemas son los que se padecen con mayor frecuencia, al mismo tiempo debemos tener en cuenta dónde vivimos, porque es importante tener algún centro lo más cerca posible a nuestro domicilio.

Cuando contratamos un seguro médico privado es principalmente porque no queremos esperas, pero tampoco nos interesa hacer viajes largos cada vez que necesitemos ir al médico, y mucho menos si se trata de una urgencia.


5- ENFERMEDADES PREEXISTENTES O PREEXISTENCIAS
Las patologías o enfermedades que ya se tienen antes de contratar un seguro de salud se denominan preexistencias, es cualquier problema de salud que sabemos que tenemos y que ha sido diagnosticado con anterioridad o que por sus síntomas no ha podido pasar inadvertido.

Las compañías de seguros pueden negarse a cubrir determinados gastos médicos si al poco tiempo de contratar un seguro se detecta una enfermedad o patología que posiblemente ya existiera antes de la entrada en vigor de la póliza, aunque el afectado declare que no lo sabía y que no había tenido síntomas.

Si se padece alguna patología o enfermedad se debe informar en el cuestionario que las aseguradoras realizan a sus clientes en el momento de contratar un seguro de salud. Jamás debemos mentir. La aseguradora nos dirá si cubre los gastos médicos de ese problema o no, o si este encarece la póliza. La compañía debe indicarlo por escrito en la póliza, nunca debemos quedarnos solo con la palabra del agente para evitarnos sorpresas.

6- COPAGOS
Copago es cuando el usuario tiene que abonar una parte de las visitas al médico, de las pruebas médicas o de la hospitalización. Puede ser un porcentaje pequeño o alto y aplicarse a todos o solo a algunos servicios. Según la compañía el importe por copago que corresponda al cliente se abonará a mes vencido sumado a la mensualidad o bien se abonará la parte que nos corresponda por copago al profesional o centro sanitario que nos preste el servicio.

El copago hace que las compañías puedan abaratar la mensualidad y también hace que los clientes sean más conscientes de que no deben acudir al médico sin necesidad. Pero también penaliza a quienes tienen peor salud y puede que a estos no les interese contratar un seguro médico con copagos.

Estos copagos pueden variar mucho de una compañía a otra, por lo que habrá que mirar detenidamente los precios antes contratar un seguro médico.

7- EXTRAS
Las compañías suelen ofrecer algún valor añadido que, a veces, es lo que nos decide a contratar un seguro médico con una o con otra. Por ejemplo, es algo muy a tener en cuenta que tengan un servicio de atención telefónica 24 horas para resolver nuestras dudas de salud que además nos atienda en nuestro idioma si nos encontramos de viaje en el extranjero o nuestros problemas psicológicos.

8- FUTURO
Algunas compañías nos ofrecen ventajas el primer año, pero el segundo suben el precio de la póliza o con la edad dejamos de interesarles y nos dan de baja. Antes de contratar un seguro médico, hay que investigar sobre cuál será el comportamiento de la compañía en el futuro, qué pasará cuando vayamos cumpliendo años o si tenemos un problema de salud grave.

9- GESTIONES
En algunas compañías conseguir una autorización es un trámite tan engorroso que el asegurado tiene la impresión de que se lo están poniendo difícil para desanimarle. Este es un factor que debemos tener muy en cuenta a la hora de contratar un seguro, que los trámites y autorizaciones sean sencillos y rápidos, mediante una llamada a un teléfono donde nos atiendan sin esperas ni costes añadidos.

Algunas compañías tienen aplicaciones sencillas para usar en nuestro smartphone y esto hace mucho más fácil cualquier trámite.

10- PRECIO
Cuando hablamos de salud el precio no es lo más importante, pero es un factor a tener en cuenta. Hay varias compañías a tener en cuenta, hay que mirar el precio y también las coberturas para poder elegir en función de las necesidades. Lo mejor es coger una hoja y anotar en ella las compañías elegidas en una primera criba, anotar precio de la póliza a igualdad de coberturas, pros y contras e ir descartando las que no cumplen nuestras exigencias hasta quedarnos con la más interesante para nosotros.
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