Cada día hay más casos de despido motivados por el uso de las redes sociales. En este caso, el TSJ de Murcia avala el despido de un trabajador que se anunciaba en Facebook por competencia desleal.

Cada día se dan más casos de despido disciplinario basados directa o indirectamente en el uso de las redes sociales. Un buen ejemplo es esta reciente sentencia en la que la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Murcia avala el despido disciplinario de un trabajador por competencia desleal utilizando como pruebas las obtenidas a través de la red social Facebook del empleado (sentencia del TSJ de Murcia de 13 de febrero de 2019).

Utilizan como prueba imágenes y posts de Facebook para un despido disciplinario

La empresa dedicadas a la actividad de servicios de publicidad mediante anuncios, carteles, folletos, etc., procedió a comunicar al trabajador su despido disciplinario por competencia desleal pues este trabajaba al mismo tiempo por cuenta propia prestando servicios en competencia directa con los de la empresa. Entre las pruebas aportadas para justificar el despido estaban las siguientes:

 

Esta empresa ha podido comprobar que usted se publicita en la red social Facebook para realizar por cuenta propia, trabajos de rotulación y publicidad, los cuales son competencia de la mercantil que le tiene contratado.

 

Tras recibir noticias de que usted estaba trabajando por su cuenta, en la tarde del viernes del pasado día 3 de febrero de 2017, una vez finalizada su jornada laboral semanal, se le siguió y se comprobó que usted se puso a colocar unos rótulos publicitarios en un local comercial. Esos trabajos publicitarios que usted realizaba no eran por orden y cuenta de la empresa, sino al contrario se trataba de trabajos que usted realizaba bien por cuenta propia o bien para otra empresa ajena.

 

Tal y como se exponía en la carta de despido, el trabajador se publicita en Facebook para realizar por cuenta propia, trabajos de rotulación y publicidad. Y el día 3 de febrero de 2017, una vez finalizada su jornada laboral semanal, y haciendo uso tanto de la ropa como de las herramientas de trabajo proporcionadas por la empresa, realizó trabajos de colocación de un cartel publicitario en un local comercial.

Tanto el Juzgado de lo Social en primera instancia como el TSJ declaran la procedencia del despido al entender que los hechos son lo suficientemente graves como para justificarlo.

 

El contrato de trabajo suscrito por el trabajador con la empresa demandada, establecía de modo expreso la prohibición de realizar actividades que impliquen competencia con las de la empresa, siendo este un pacto válido de conformidad con los términos del artículo 21 del Estatuto de los Trabajadores.

 

Según el TSJ, partiendo de tal expresa prohibición, es preciso coincidir con el criterio de la sentencia recurrida cuando estima que el trabajador demandante incurrió en competencia desleal, tanto por los hechos concretos que tuvieron lugar el día 3 de febrero, como por ofrecer sus servicios para realizar trabajos de rotulación y publicidad, al ser estos similares a los que lleva a cabo la empresa demandada.

La conducta es constitutiva de un grave incumplimiento de las obligaciones del trabajador que, por trasgresión de la buena fe contractual contemplada en el artículo 54.2 d del Estatuto de los Trabajadores, al cual se remite, además del artículo 65 del convenio aplicable que tipifica las faltas de muy graves y susceptibles de la sanción de despido.

 

Además, para el tribunal no existe prueba de que los trabajos realizados el día 3 de febrero fueran llevados a cabo a título de amistad o buena vecindad, pues implican no solo la actividad necesaria para la instalación, sino también la aportación de materiales que no se puede presumir como realizados a título gratuito, máxime si ello se corresponde con la actividad que el trabajador ofertaba a través de Facebook, por lo que cabe apreciar que se trataba de trabajos ejecutados concurriendo ilegalmente con la actividad de la empresa, aunque esta no haya podido acreditar su carácter retribuido.

 

Por todo ello, el TSJ ratifica la declaración de procedencia del despido.

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