«La conducta de la señora Juana Rivas es gravemente perjudicial por reiterarse en denunciar malos tratos, la total negación de que esas denuncias causan sufrimiento a sus hijos y la incapacidad de salir del rol de víctima de violencia, que impide que se cuestionen los efectos que sus actos tienen hacia sus hijos».

Los servicios sociopsicopedagógicos italianos consideran a la madre granadina como la causante de los problemas psicológicos de sus hijos por culpa de sus denuncias constantes al padre, Francesco Arcuri.

En su última denuncia relataba que, «preocupada por la sintomatología que presentan sus hijos, acudió el 19 de junio al centro de salud de Maracena (Granada), localidad en la que reside, donde fueron atendidos y derivados a la unidad de Salud Mental. La situación de vulnerabilidad y riesgo para la integridad física y psicológica de los menores se ha plasmado en el informe emitido por la psicóloga coordinadora de la Unidad de Salud Mental Comunitaria de Atarfe».

Los partes de los niños de ese 13 de mayo hablan de «sospechas de maltrato» en el apartado del «diagnóstico de ingreso». Pero el informe posterior emitido por los servicios sociopsicopedagógicos de Carloforte insiste en que no hay indicios de malos tratos del padre a los niños ni los ha habido las otras ocho veces que Juana los ha denunciado.

Ante el posible archivo de su última denuncia, que se confirmó este sábado, Rivas optó por otra vía para que sus hijos no regresen a Italia, que es la «carta abierta» que firmó el pasado viernes, en la que pide «a los poderes públicos» que sus hijos se queden bajo la custodia de quien sea, menos de su progenitor.

En el informe enviado a la Fiscalía de Menores de Cagliari antes de que los niños vinieran a España, los especialistas, aparte de considerarla «perjudicial» para sus hijos por sus denuncias reiteradas, dicen que «tal comportamiento continúa minando la serenidad de los menores y genera dificultad en el comportamiento afectivo y la confianza con el padre».

Dicen que «es necesario, para una mayor protección de los menores, que las visitas entre la madre y los niños tengan lugar de forma protegida y que la madre responda a la solicitud de iniciar psicoterapia».

Los médicos opinan que Juana instrumentaliza a sus hijos y les manipula psicológicamente para que digan que su padre les pega, cuando esto nunca se demuestra. Aseguran que los educadores, trabajadores sociales y médicos monitorizan constantemente a los niños y nunca han confirmado esos malos tratos.

Dicen también que tanta denuncia está «causando una enorme dificultad al señor Arcuri en la relación con sus hijos», porque teme siempre el riesgo de que cualquier palabra o acto se pueda utilizar contra él, por lo que ha llegado al punto de «sentir la necesidad» de grabar las conversaciones con sus hijos.

so hace que haya grabaciones en las que los niños manifiestan que es Juana la que les dice que tienen que declarar que su padre les pega. En su «carta abierta», es ella la que asegura que esas grabaciones «son manipuladas» y obligadas por el padre.

Un informe italiano dice que Juana Rivas es muy perjudicial para sus hijos
Regresar al inicio