Los mejores consejos para desintoxicar su cuerpo por el Doctor Dietrich Klinghardt
03 feb. 2019- Hace diez años, el ciudadano alemán promedio tenía 20 toxinas por encima del umbral de perceptible en su sangre. Hoy en día, el promedio es de más de 500, un indicio que sugiere que la desintoxicación es una necesidad para todos
- Cuando su cuerpo está contaminado con toxinas artificiales, tiende a separarlas en secciones. Con el tiempo, esas secciones alcanzan un cierto umbral de toxicidad y, cuando se llega a ese punto, su sistema inmunológico ya no puede controlar el crecimiento microbiano en esa área, lo que resulta en una infección crónica
Las toxinas pueden ser solubles en agua (hidrosolubles) o solubles en grasa (liposolubles). Dos de las principales toxinas solubles en agua son el mertiolate (un conservador para vacunas que contiene mercurio) y el glifosato (componente para herbicidas). Según Klinghardt, ambos tienden a recluirse en áreas como los riñones, pulmones y huesos.
Algunos ejemplos de toxinas liposolubles son los derivados del benceno, insecticidas, pesticidas y herbicidas. A éstos les gusta asentarse en el tejido graso, acción que los convierte en potentes neurotoxinas, ya que su cerebro está compuesto principalmente de grasa. Las toxinas solubles en agua y grasa requieren diferentes métodos de desintoxicación.
Si bien puede que tenga más de 20 000 productos químicos en su cuerpo, dos de los que implican un mayor peligro para su cerebro son el glifosato y el aluminio. El glifosato es similar al aminoácido conocido como glicina. Se adhiere en lugares donde su cuerpo necesita glicina.
Es importante destacar que la glicina se agota en el proceso de desintoxicación, por lo que muchos de nosotros no tenemos suficiente glicina como para lograr una desintoxicación eficiente.
Para eliminar el glifosato, debe saturar su cuerpo con glicina. Klinghardt recomienda tomar 1 cucharadita (4 gramos) de glicina en polvo dos veces al día durante algunas semanas y luego bajar la dosis a ¼ de cucharadita (1 gramo) dos veces al día. Esto obliga al glifosato a salir de su sistema, permitiendo que se elimine a través de la orina.
Cuando se trata de toxinas, el aluminio es aún más siniestro. Stephenie Seneff, Ph. D., ha demostrado que el aluminio, una vez que entra en el espacio extracelular, cambia por completo el voltaje en las paredes celulares (canales dependientes del voltaje), y tiene un profundo efecto en la microestructura de esa matriz.
"En pocas palabras, perjudica los receptores que tenemos en la pared celular, así como los receptores hormonales, receptores de neurotransmisores y receptores de insulina. Todos éstos se arruinan por culpa del aluminio. Tiene un efecto demasiado fuerte, más fuerte que cualquier otra toxina", dice Klinghardt.
"El trabajo de Seneff muestra que el glifosato es un agente quelante. Cuando tiene glifosato en su comida, éste se une a todos los minerales. Así que ya no están disponibles para la absorción. Además, agota todos nuestros oligoelementos.
Sin embargo, hay una excepción: el aluminio. Éste funciona como un vehículo para el aluminio. Se enlaza al aluminio, lo lleva a través de la pared intestinal hacia los tejidos y lo distribuye ampliamente".
Para eliminar el aluminio, necesita aumentar su consumo de silicio. Klinghardt recomienda consumir plantas ricas en silicio, como el cilantro. "Hace 20 años, el Dr. Yoshiaki Omura realizó un estudio basado en animales en el que demostró que se podía disminuir de manera exponencial el contenido de aluminio en el animal con solo ofrecerle un extracto de cilantro".
Otras opciones excelentes incluyen a la planta conocida como cola de caballo (que también es alta en silicio) y un producto liposomal de silicio llamado BioSil.
También se ha demostrado que el ácido cítrico moviliza al aluminio. Una estrategia fácil y económica es exprimir un poco de limón en una botella de agua y beberlo durante todo el día. El ácido málico (vinagre de manzana) es otra opción. También puede comprar ácido málico en forma de cápsula, o usar malato de magnesio.
Para eliminar las toxinas liposolubles, Klinghardt recomienda una combinación de sauna y agentes aglutinantes como la chlorella, ecklonia cava (alga parda) y un gel noble como el silicio metilado y la Zeolita. Se debe tomar diario uno o más de estos.
Cuando realiza una terapia de sauna, las toxinas liberadas se unen a estos agentes, lo que permite que se eliminen de forma segura en lugar de ser reabsorbidas.
También tenemos una herramienta muy poderosa para desintoxicarnos: EL AYUNO.

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